Las redes sociales llegan a las empresas

Una nueva manera de fomentar la integración

Javier Diez

La actividad en las redes sociales es el principal uso que los argentinos le damos a Internet, según datos difundidos en mayo último en la primera Encuesta Nacional de Consumos Culturales y Entorno Digital, realizada por la Secretaría de Cultura de la Nación.

Aprovechando este fenómeno, y con objeto de optimizar la comunicación interna, aumentar el trabajo en equipo y lograr una mayor vinculación con la empresa, varias compañías cuentan con plataformas inspiradas en Facebook, Twitter LinkedIn para ser usadas exclusivamente dentro del ámbito laboral. Sí, estamos hablando de redes sociales empresariales mediante las que los empleados comparten chat, foros, fotos y blogs.

Su concepto es similar al de las redes sociales genéricas porque son creadas para que los compañeros de trabajo se expresen e interactúen. Mi Perfil 2.0 es la red del banco Santander Río. Lanzada en agosto de 2012 para proporcionarles a las personas una mejor experiencia en su trabajo, en ella los usuarios suben fotos, comentan sus gustos e inquietudes, entre otro tipo de cosas. "Uno de los principales usos consiste en dejar mensajes en el muro de los cumpleañeros y personas que acaban de ser ascendidas. También la utilizamos para difundir información de interés, como las nuevas incorporaciones y los puestos vacantes", explica Florencia Poiron, gerente de Proyectos Tecnológicos de Gestión y Desarrollo de Personas de la entidad bancaria. Según la ejecutiva, los datos que los usuarios publican en la red permiten conocer mejor a los empleados para brindarles beneficios más acordes a sus intereses. "Por ejemplo, como sabemos qué deportes le gusta a cada uno, si regalamos entradas para un evento se las ofrecemos a los que ya sabemos que les gusta. En caso de que se abra una vacante en determinada ciudad podemos identificar rápidamente a los que estarían interesados en mudarse. En definitiva, también nos sirve para segmentar las promociones y las actividades que realizamos internamente."

La red colaborativa interna del Grupo Telefónica en Argentina se llama ADN y cuenta con más de 11.700 usuarios, lo que equivale a cerca del 80% de los empleados de la compañía, conformada por Telefónica, Movistar, tGestiona, TGT y Telefónica Empresas. "Entre otros beneficios, su uso ayudó a fomentar la creatividad e innovación, agilizar las comunicaciones, conectar áreas y favorecer la cercanía entre las personas que trabajan en distintas ciudades, mejorando de esta manera el clima laboral y la productividad", explica Walter Montani, jefe de Comunicaciones Internas de la compañía, y agrega que, desde su puesta en funcionamiento, en la sección de nuevas ideas se generaron 1235 propuestas, se abrieron 554 temas de discusión en foros y se formaron 136 grupos donde diversas áreas y equipos comparten documentos, calendarios integrados y discuten asuntos laborales.

MENOS MAILS, MÁS CONVERSACIÓN

Los entrevistados admiten que implementar una red social dentro de la empresa modifica la forma en la cual se comunican los empleados.

"Empezamos a usar nuestra red, llamada Podio, porque necesitábamos trabajar de una manera más colaborativa y más visible para todo el equipo", explica Sebastián Machado, director del portal empleos ZonaJobs. Según él, gracias a esta herramienta, que cuenta con unos 50 usuarios, "se trabaja como en voz alta".

En tanto, el ejecutivo de Telefónica indica que ADN reemplaza gradualmente los e-mails y llamadas telefónicas por la actividad de los foros y la gestión de carpetas de documentos compartidos. Lo mismo sucede en Accenture Argentina. "Nuestra red es realmente el Facebook de la oficina. Por eso, además de publicar comentarios, fotos y colocar likes en lo que dicen los compañeros, la utilizamos para compartir información general, pero útil, como el estado de los subtes, tránsito y recomendaciones de lugares para almorzar", sintetiza Adriana Morteo, líder de Service Delivery Operations.

Según los especialistas, si la red social se utiliza correctamente eleva la productividad al eliminar tiempos muertos. Además permite almacenar toda la información compartida en la memoria disponible para búsquedas semánticas, y ayudar a la implementación de políticas de cultura organizacional. "Nosotros logramos más integración entre áreas, más conocimiento del trabajo de cada una, más aportes espontáneos en proyectos o iniciativas de personas de otros equipos. Naturalmente bajó también la fricción del e-mail como herramienta de trabajo, donde a veces uno no sabe a quién tiene que copiar, o las personas que recién ingresan a la compañía tienen dificultades para acoplarse a un proyecto que ya venía desarrollándose", detalla el ejecutivo de ZonaJobs.

Los expertos indican que el éxito de las redes sociales de uso interno depende del compromiso de los trabajadores, ya que para su implementación hay que establecer ciertas normas de uso. Por ejemplo, en la red del Santander Río no se permite insultar ni agredir a los compañeros y, en caso de que se observe algún comentario inapropiado, se elimina. "De los 7000 empleados, 2500 ingresan diariamente a la plataforma", ilustra Poiron. En tanto, el ejecutivo de Telefónica cuenta que al comienzo del proyecto, uno de los temores era que ADN se convirtiera en un espacio donde los temas sociales tuvieran mayor visibilidad que los puramente laborales. "Sin embargo, del análisis del comportamiento de la red en sus primeros meses de existencia se concluyó que los temas que más interés generaron fueron aquellos relacionados con los procesos transversales de la empresa, como el negocio y la relación con el cliente." El ejecutivo de ZonaJobs recuerda: "Cuando la lanzamos fue importante insistir y trabajar para que la adaptación fuera fácil. Además, si bien en un primer momento su uso era optativo, actualmente todo pasa por la red, o sea que no usarla implica quedarse afuera de la operatoria del equipo".

SLa investigación Predicts 2013: Social and Collaboration Go Deeper and Wider, elaborada por la consultora Gartner, indica que en 2016, alrededor del 50% de las empresas tendrá su propia red social interna, desarrollada sobre el modelo de Facebook, y para el 30% de esas organizaciones, su plataforma tendrá una importancia estratégica vital, tal como el correo electrónico y el móvil.

De todos modos, los analistas indican que en el mediano plazo, "el 80% de las inversiones en estas plataformas no logrará los resultados esperados, ya sea debido a la falta de liderazgo o a una sobreestimación de la tecnología".

En cualquier caso, la comunicación dentro de las empresas tiende a ser más abierta e interactiva. "Los trabajadores pueden lograr un desarrollo psicológico personal si la estructura organizacional proporciona las herramientas para la integración entre el individuo y los objetivos de la organización", escribió el economista estadounidense Douglas McGregor en 1960 en su libro The human side of enterprise (El lado humano de las organizaciones). A más de 50 años de aquella afirmación, con el desarrollo de las redes sociales empresariales, su pensamiento aún está vigente.

INTEGRACIÓN Y MEJOR CLIMA

  • Las redes sociales empresariales permiten que los empleados se conozcan entre sí, pero también que la organización los conozca a ellos desde una óptica que, hasta ahora, era ignorada por el área de Recursos Humanos. Es decir, sus gustos y preferencias.
  • Este conocimiento no sólo ayuda a mejorar el clima dentro de la compañía, sino que permite orientar mejor los beneficios, oír propuestas relacionadas con el negocio, formar grupos de trabajo más cohesivos y, a largo plazo, crear un clima de trabajo más satisfactorio. En resumen, las redes sociales internas fomentan la integración.